Obra Literaria

Edición bilingüe
Poemas de Ángel Ganivet
Ficciones, Revista de Letras / Universidad de Granada · 1997
Selección de poemas de Ángel Ganivet traducidos por Belén Juárez, acompañados por un análisis crítico posterior. La lectura se presenta en columnas paralelas para confrontar original y traducción.
Poemas recogidos en el libro SOBRE GANIVET, de Antonio Gallego Morell.
Traducción y análisis de Belén Juárez.
Pensées mélancoliques et sauvages
Francés
Español
Notas
(1): Pub. en Boletín Centro Artístico, cit. y Ed. Rosal cit.; (2): Pub. en Boletín cit. (4 abril, 1896)
(3): Pub. en Boletín cit. (1896); (4): Pub. en Boletín cit (30 abril, 1896); (5): Pub. en Boletín cit. y Ed. Rosal cit. (30 abril, 1896).
(A): Traducción del significado completo del poema
Lectura crítica
Podemos pensar en Ángel Ganivet como el poeta de la pluma herida, salta a la vista su fuerza de sentimientos que por una razón u otra llegó a consumirlo en el más profundo de su dolor. Sinceridad total en sus textos, uno de los más tristes de este joven cónsul en Helsingfors y excéntrico escritor de la Generación del 98; es, sin embargo, su amor al sufrimiento lo que le hace evidente, ¿quién puede saber la verdad de su mente? más podría pensarse en la búsqueda de un culpable para sus escritos, posiblemente una, dos o más mujeres; es fácil culpar sin previsión y pienso tras un estudio de sus poemas que existe un misterio innato entre sus dedos, un elocuente problema dentro de su existencia y que dio cauce a través de (entre otros) al “mal de amores”. No es fácil la conjunción y el equilibrio entre Finlandia y la Ciudad de la Alhambra y más para quienes la sensibilidad les inunda el espíritu; poeta genial, no cabe duda, pero que quizás no supo resolver con soltura la época que le tocó en suerte.
Un día supe de una rosa que creció en el desierto, se hizo de sal y nadie recordó su aroma del pasado; sólo se admiró su belleza en el presente, su dureza frágil de cristal, su imagen pulcra; pero ¿quién pudo hacer eterno su color, su olor, su viveza del pasado? Hablamos de su interés por los temas de una España sin fronteras y que no pudo resolver en vida, vida corta porque así lo quiso él y quien sabe si alguien más, pero que en resumen nos muestran toda su intensidad y preocupación por que todo fuera de otra forma menos arcaica para él y su España.
Pienso en Ángel Ganivet como el poeta de los soportales, aquel que incluso desde su tumba ubicó su casa cerrada bajo arcos en sombra una ciudad donde todo lo bello carece de nombre material. Pienso en Ángel Ganivet como el poeta de la Generación de Granada, en 1898.