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Revista

Poemas: La Noche de Ayer

En: Revista Ánfora Nova

Del libro La Noche de AyerÁnfora Nova, nº39-40. 1999

1.

Los momentos de satisfacción de antaño no provocan placer. Rastrear la causa de un instante afable merece cuentas en la memoria de los tiempos.

Pienso en toda oportunidad de exigir la prontitud de un nacimiento. Sublevar este manantial de fuegosa veces silencia la fuerza, sin embargo el pincel que ramea la vida a contraluz y enreda circunstancias de vuelosno piensa en definir los arcos plurales y reales.

Y por qué a consecuencia de tu amor sigue este occidente de palabras…

Ilustración para Poemas: La Noche de Ayer

  Difícil la constancia de un tiempo de engaños. Fallecen los juguetes seniles, las benditas horas de patios y besos, y los jueves de descanso sobre las paredes… Piensa, Amor, que la garganta aún procura los versos de ayer, y esta luz me iguala a tu recuerdo... A causa del fracaso de un eclipse, esta noche joven se adentra en la tierra, e insulta a los Idus de Marzo. Vivir de noches improntas sacude todo lo bello de un pensamiento izquierdoy adecúa de argumentos y arcillasla sabia ofrenda de los dioses laicos.  Tres verbos ceden al vacío su figura, y de ninguno se conoce su infinito. Y dónde la razón de hacer oblicua esta promesa y seguir sin justicia a establecer la noche...

Incierto el tacto de esta cama que sujeta un cuerpo sin flores...

 2.

Se cambia a menudo la lentitud de olvidar el mar por una guerra sin curso, y esta sentencia abundante aclama a los inciertos y averigua los azares.

Decir la verdad no es propio de ancianos y sin embargo, proclaman augurios, no se oculta. Define la larga edad toda la experiencia ganada y aún por ganar, y se anticipa a la noche una y otra vez, a pesar de haberle negado la cordura.

Ilustración para Poemas: La Noche de Ayer

 De todos los ocasos este Mayor sabía y sospechaba, desde entonces, imagina ausencias prohibidas, anuncia su fortuna desde el tejado, y concluye su enseñanza en un silencio. En el tiempo citado, el primero de los verbos define su buena intención de conmover a los sensatos.

Amar durante las estrellas es propio de sabios.